May 11, 2026 | Actividad cultural
Musikaste presenta este martes, 12 de mayo, un proyecto especial. Una iniciativa en la que se han implicado los alumnos de trikitixa de Errenteriako Herri Arte Eskola y el Conservatorio de Iparralde, junto al artista Joseba Tapia. El trikitilari se calificado la idea como “extraordinaria”, en la que ha ejercido de ‘profesor’, y que se llama ‘Joseba Tapiaren Hauspoa’.
– Como referente de la trikitixa, ¿qué aspectos técnicos o expresivos ha querido transmitir especialmente al alumnado?
– Hace unos años, saqué un libro titulado “Larreko eskolatik”, en el que quería mostrar cómo era el mundo de los músicos populares, también en la enseñanza. No solo en Euskal Herria, también aquí quise mostrar otro modo de entender y trabajar la música: Técnica, oído, sentido, intuición, etc.
– ¿Cómo ha sido trabajar durante este tiempo con los alumnos para que salga adelante este proyecto?
– Cada conservatorio ha hecho una selección de seis a siete canciones, sobre todo, de la discografía de Tapia eta Leturia. Los alumnos de Baiona visitaron Errenteria para poder verlo en directo, tanto el colegio como el Archivo Eresbil. A partir de ahí cada escuela ha llevado a cabo sus propuestas. Yo he visto un par de ellos y he percibido un buen ambiente. Una iniciativa extraordinaria que será expuesta públicamente.
– El proyecto ‘Joseba Tapiaren Hauspoa’ implica revisar su propio repertorio. ¿Cómo ha sido enfrentarse a su música desde una mirada pedagógica y colectiva?
– Salir del día a día, supone una emoción. La satisfacción y el reto que supone trabajar este aspecto práctico de la música para mí es evidente. Después, en grupo, todo el lío que supone organizar el espectáculo, los micrófonos, cómo colocarse en el escenario, ese compartir todos, la música, el canto, etc. me ha parecido interesante, ha supuesto un equilibrio entre todos.
– ¿Qué supone para ti dar este concierto?
– Un reconocimiento, sin duda. Conocer a gente joven, trabajar con una nueva generación, ha sido bonito. Además me han convertido en un pequeño ‘dios’, como si fuera una celebridad. Estoy orgulloso, soy el protagonista. Me han convertido en una “leyenda”.
– ¿Qué tipo de experiencia quiere ofrecer al público?
– Los alumnos lo harán todo. Conoceremos su versión, variante y enfoque. Yo explicaré los pormenores de las canciones antes de que empiecen a tocar, para entender el contexto, luego yo también me convertiré en oyente. Yo creo que será un espectáculo bonito, lo pasaremos muy bien.
May 10, 2026 | Actividad cultural
El organista alemán Heinrich Walther será el encargado de abrir este domingo la 54ª edición de Musikaste con un concierto que se llevará a cabo en la Parroquia por la mañana. El músico es un entusiasta del trabajo de Tomás Garbizu, Juan Crisóstomo de Arriaga y José María Usandizaga, y en la actuación ofrecerá obras de estos tres grandes compositores vascos. Recientemente, en un concierto en su país natal interpretó obras de estos dos últimos autores.
– ¿Con qué sensación se quedaron los espectadores alemanes ante las obras de estos compositores?
– Ofrecí un concierto en el Conservatorio Superior de Friburgo hace dos semanas. Los oyentes en Alemania no conocen a Usandizaga, pero su música les gustó mucho Podría decir lo mismo de otros países. Toqué sus obras también en Rusia, en los EE. UU., en Israel y en otros países. Los músicos que tocan instrumentos de cuerda, o miembros de cuartetos de cuerda, conocen los tres cuartetos de Arriaga, que son una maravilla.
– ¿Qué le atrajo de estas obras de Arriaga y Usandizaga?
– Vengo de descubrir la sinfonía de Arriaga hace poco, en el verano de 2025. Descubrí una belleza increíble, por lo que decidí seguir estudiando su trabajo.
Con Usandizaga la historia es un poco diferente. Hace mucho tiempo, un amigo de Asturias me regaló un libro publicado por Esteban Elizondo, quien fue profesor de órgano de Donostia y conocido en todo el mundo. Este libro se llama «Cien años de música para órgano en el País Vasco y en Navarra». Dentro de este libro hay dos obras para órgano de J. M. Usandizaga. Las he aprendido y pensé que igual había otras obras más interesantes. Así, descubrí sus obras para orquesta, gracias a unas grabaciones que encontré en internet y en un CD. Como toqué con la Orquesta de Euskadi conciertos de Händel y de Poulenc hace más de 30 años, llamé a la administración de la orquesta y me dijeron que todos los manuscritos se encuentran en el archivo de la Fundación Eresbil. Llamé allí y fueron muy amables. Me mandaron todas las partituras de las obras para orquesta de Usandizaga. Hay cuatro de estas obras que he transcrito para órgano entre 2013 y 2015 y que están publicadas en Alemania, en la editorial Dohr, en Colonia.
Me gusta mucho su obra. Es música muy expresiva, que muestra naturalmente la influencia francesa del comienzo del siglo XX. Es una época que siempre me ha interesado mucho. Los estilos musicales en este tiempo son muy diferentes entre, por ejemplo, Alemania, con Richard Strauss o Max Reger, y Francia, con sus representantes como Debussy y Ravel. Usandizaga fue estudiante en la clase de composición de Vincent d’Indy y escribió la mayoría de sus composiciones muy joven, cuando tenía entre 16 y 20 años.
– ¿Qué criterios se han seguido para seleccionar los fragmentos concretos de la Misa Benedicta de Tomás Garbizu que se interpretarán?
– Los fragmentos han sido seleccionados por el director del coro Andra Mari, Andoni Sierra, y también hay que tener en cuenta el formato del concierto: es una «matinée», a las 10.00 horas, y a las 11.00 se celebra la misa.
– ¿Qué espera que el público perciba o descubra al escuchar estas transcripciones y la obra coral en conjunto?
– Espero, de verdad, que el público disfrute la belleza de la música tan rica y expresiva escrita en el País Vasco. Me parece que el arte coral es uno de los aspectos más importantes. Hay muchos coros en Alemania que saben algo de esta tradición; por ejemplo, el Concurso Internacional de Tolosa es muy conocido, y se conocen también los órganos de los constructores Amezua y de Cavaillé-Coll, en Donostia, Azkoitia y Loiola, y en otros lugares del País Vasco. Soy muy feliz de volver a Errenteria la semana que viene.