Inicio de la página

AYUDAS A LA ACCESIBILIDAD

RAIMUNDO SARRIEGUI

1838-1913


VIII

Fallecimiento y homenajes

       Raimundo Sarriegui había llegado a una edad madura con una salud
relativamente buena, no exenta de algunos detalles preocupantes.
         Aunque no le gustaba hablar de su edad, por un raciocinio lógico y prudente pensó que había llegado la hora de decidirse a redactar su testamento. Tan acostumbrado él a escribir y firmar documentos notariales, poco le costó expresarse de la siguiente manera:
25 de mayo de 1910.
         Lápida de la Familia SarrieguiRaimundo Sarriegui y Echeverria, Corredor de Comercio de esta plaza, viudo, de mayor edad, natural y vecino de esta Ciudad de San Sebastián, hijo legítimo de los ya finados Dn. Francisco Sarriegui y Dña. Josefa Antonia Echeverria, con Cédula personal…y hallándome en el pleno uso de mis facultades intelectuales, otorgo este mi Testamento libre y espontáneamente y quiero y ordeno que se cumpla fielmente mi voluntad en todas sus partes.
         1º Declaro que profeso la Religión Católica Apostólica Romana.
         2º Declaro que carezco de herederos forzosos, por lo que dispongo libremente que mis bienes se distribuyan en la forma que a continuación se espresan.
         3º Lego a mi hermana Dña. Aurea Sarriegui y Echeverria, viuda de Dn. Agustín Lasa, ó á su fallecimiento á su hijo Nazario Lasa y Sarriegui,
        - La habitación ó piso 3º de la Casa nº 38 en la Calle Puyuelo con sus
pertenecidos desván y bodega.
         - Mitad de ropa blanca y mitad de plata labrada y de metal blanco.
         - Impongo por condición á mi citada hermana Dña. Aurea, ó en defecto á su hijo y mi sobrino Dn. Nazario Lasa, manden celebrar, mientras vivan, una misa rezada mensual, en sufragio de mi alma y de mi finada esposa Dña. Ramona, padres y hermanos.
         4º A mi sobrina Dña. Norberta Goñi é Iturzaeta, casada con Dn. Juan Mª Inchausti,
         - Las habitaciones ó pisos 2º y 3º de la Casa nº 6 en la Calle Puyuelo, con sus
pertenecidos bodegas y desvanes.
         - Una tercera parte de las riberas llamadas de Goñi en la Villa de Orio.
         - Mitad de ropa blanca y mitad de plata labrada y de metal blanco.
         - Impongo por condición á mi citada sobrina Dña. Norberta Goñi mande celebrar
mientras viva una misa rezada mensual en sufragio de mi alma y la de mi finada esposa Dña. Ramona Goñi, padres y hermanos, y que se haga cargo de las ofrendas y responsos, según costumbre establecida en la Parroquia de la Villa de Orio en sufragio de las almas de los abuelos, padres y tíos.
         5º A mis sobrinas Dña. Juana Eztenaga y Goñi, Vda. de Aramburu, Eugenia Eztenaga y Goñi, Vda. de Rodríguez, Joaquina Eztenaga y Goñi, Encarnación Eztenaga y Goñi, Carmen Eztenaga y Goñi, hijas de Dn. José Felipe Eztenaga y Dña. Josefa Goñi, ambos finados,
- La Casería nº 1 y 2 llamada Zatarain-Echeverri en jurisdicción de la Villa de
Urnieta, con todas sus pertenencias a iguales partes y a cada una de las citadas sobrinas a 3.000 pts. efectivas.
- Impongo por condición a mis cinco citadas sobrinas y á iguales partes manden
celebrar una misa rezada mensual.
         6º A mis sobrinas Dña. Vicenta Goñi y Liceaga y Dña. Modesta Gavarain, hijas de Dn. Eustaquio Goñi, ya difunto, y de Dña. Candelaria Liceaga a 7.500 pts. en efectivo a cada una.
         7º A mi hermana, Dña. Pilar Sarriegui, Viuda de Dn. Joaquín Mendiburu, en efectivo pts. 6.000. A mis sobrinos Dn. Raimundo Mendiburu 2.000, Francisco Mendiburu 1.000, Ignacio Mendiburu 1.000.
         8º A mi sobrina Dña. Gabriela Eguiluz, esposa de Dn. Nazario Lasa, ptas. 2.000. A sus hijos, mis segundos sobrinos, Aurea Lasa 1.000, María Antonia Lasa 1.000, Agustín Lasa 1.000.
         9º A mis segundos sobrinos, hijos de Dn. Juan Mª Inchausti y Dña. Norberta Goñi, a Joaquín Inchausti y Goñi pts. 5.000, a José Mª Inchausti y Goñi 2.000, a Juan Inchausti y Goñi 2.000, a Pilar Inchausti y Goñi 2.000.
         10º A mi sirvienta Dña. María Ormazabal y Garmendia una cama completa y un armario y en efectivo pts. 2.500, siempre y cuando estuviera a mi servicio el día de mi fallecimiento.
         11º A la Sta. Casa de Beneficencia de esta Ciudad para invertir en la compra de instrumentos para la Banda Infantil de la misma 2.500.
Al Asilo Matía de esta Ciudad 2.500. Al Asilo-Escuela de niños de San José de id. 2.500. Al Asilo de Ancianos de las Hermanitas de los Pobres 1.500.
          12º A los cuatro siguientes Conventos de Monjas, con encargo de que oren para sufragio de mi alma y la de mi esposa Ramona, padres, hermanos y tíos:
          - á las Religiosas Dominicas, llamadas de Uba, situado en Ategorrieta de esta
Ciudad 1.000,
         - á las Religiosas Concepcionistas del barrio de Loyola 1.000,
         - á las Religiosas Agustinas, del Convento de Hernani 1.000,
         - á las Oblatas de esta Ciudad 1.000.
         13º A los cinco siguientes ahijados:
Dn. Ramón Urrutia y Lecuona 500, Dn. Ramón Goñi y Aramburu 500, Dña. María
Jesús Aramburu y Eztenaga 500, Dña. María Mercedes Arritegui y Lizarraga 500, Dn. Raimundo Bazurco 500.
         14º Doscientas misas con estipendio de 5 pts. cada una en sufragio de mi alma y la
de mi esposa Ramona a la Parroquia de Santa María de esta Ciudad, las que han de ser celebradas por el Cabildo.
Para los pobres, según dispongan mis albaceas 500.
         15º Nombro por mis Albaceas Testamentarios á mis sobrinos Dn. Nazario Lasa y
Sarriegui y Dn. Juan Mª Inchausti y Pagadizabal, mayores de edad y de esta vecindad, á ambos juntos y además á cada uno de ellos insólidum por el todo y con entera independencia del otro, facultándoles se incauten de los bienes que deje a mi fallecimiento, pidiéndolos y recogiéndolos de donde se hallan y especialmente de la Sucursal del Banco de España en esta Ciudad y cualesquiera otros bienes que me pertenezcan.
Lego la cantidad de mil pesetas en metálico á cada uno de mis mencionados Albaceas.
         16º Instituyo por mi heredera universal á mi hermana Dña. Aurea Sarriegui y Echeverria, Viuda de Lasa y vecina de esta Ciudad, y en defecto á su hijo Dn. Nazario Lasa y Sarriegui.
Es mi voluntad y así dispongo que queden por cuenta de mi mencionada hermana heredera Dña. Aurea el pago del importe de gastos de mis funerales, que se harán según dispongan mis parientes y Albaceas, y treinta misas llamadas de San Gregorio, que deseo sean celebradas por mi confesor. (1).
         Tras la lectura del contenido de este testamento llama la atención la generosidad de Raimundo Sarriegui, que repartió en las diversas mandas 77.500 pesetas, cantidad muy importante; su declaración de fe católica, apostólica y romana; su confianza en las misas encargadas por su alma y por la de su esposa y familiares, celebradas por el cabildo parroquial o por su confesor; la manda donada a la Santa Casa de Beneficencia, para invertir en la compra de instrumentos para la Banda Infantil, algo que se relacionaba con su historial de Bandas y Charangas.
         También es un dato llamativo que Raimundo Sarriegui, que vivió gran parte de su vida en la calle Puyuelo, 38, 3º, hasta su fallecimiento, fuese propietario de los pisos 2º y 3º de Puyuelo, 6. ¿Podía ser éste el hogar donde nació, heredado más tarde de sus padres? (2)
         Igualmente llamativo es constatar que era propietario de La Casería nº 1 y 2 llamada Zatarain-Echeverri en jurisdicción de la Villa de Urnieta. No se ve relación alguna de parentesco, para poder heredarla en un momento dado. ¿Fue una adquisición comercial? ¿Habitó Sarriegui, siquiera sea en breves estancias, en este caserío?
         Raimundo Sarriegui sobrevivió a la redacción de este testamento dos años y once meses hasta llegar a la fecha de su fallecimiento, que ocurrió como narramos a continuación.
El día 23 de abril de 1913 cumplió con su ritmo mañanero y vespertino acostumbrado.
Por la tarde visitó a su gran amigo el exalcalde Joaquín Lizasoain. Discutieron, como habitualmente, de semántica euskérica: Scutari, ¿ puede ser Eskutu-ari? (3)
          A continuación rezó en Santa María el Santo Rosario y antes de retirarse a cenar, se dispuso a la acostumbrada tertulia en la rebotica de la Farmacia de Antonio Tellería en la calle Narrica, hoy Farmacia Yurrita. Este establecimiento había sido en los tiempos de su dueño anterior, Sr. Irastorza, cuna del movimiento vasco, que promovió José Manterola con la fundación del Consistorio de los Juegos Florales Euskaros y la revista Euskal-Erria.
         Raimundo Sarriegui, sentado y en conversación con el Sr. Tellería, encendió un cigarro y sintió repentinamente fuertes dolores de pecho. Sucesivamente se presentaron el practicante municipal, Sr. Mendiola, y el Dr. Laburu, que se hallaba de guardia en la Casa de Socorro, más el Dr. Castillo. Ambos facultativos intentaron hacer reaccionar al enfermo con una inyección de cafeína, pero todo fue inútil.
         Raimundo Sarriegui falleció con 75 años a las ocho y diez minutos de la tarde del 23 de abril de 1913, según la opinión facultativa por una angina de pecho.
Don José Sotero, párroco de San Vicente y otros dos sacerdotes le auxiliaron espiritualmente en los últimos momentos.
          Terminada la sesión municipal que a la misma hora se celebraba en el Ayuntamiento, el alcalde Marino Tabuyo, comunicó a todos los ediles la triste nueva, acordándose consignar en acta el sentimiento de la Corporación. Inmediatamente se personó en la Farmacia Tellería y, llegado el juez de instrucción, autorizó a las nueve y media de la noche el traslado del cadáver a su domicilio en Puyuelo 38, 3º.
         Cuando a la mañana siguiente se difundió la triste nueva, gran número de donostiarras se apresuraron a depositar sus firmas en la casa mortuoria.
         Las Sociedades populares colgaron sus banderas a media asta.
         El funeral tuvo lugar a las once de la mañana del día 25 de abril en la parroquia de Santa María con una solemnidad inusitada.

Funeral de Raimundo Sarriegui

Funeral de Raimundo Sarriegui. Revista Novedades, 1913-04-27

         Presidió el duelo el alcalde, Marino Tabuyo, que se colocó al lado de los sobrinos del finado.
Acudió la Junta Directiva del Orfeón Donostiarra, representaciones del Consistorio de Juegos Florales Euskaros, Círculo Easonense, Sociedades populares de recreo y una gran concurrencia de sus admiradores.
         El acto de besar la estola duró mucho tiempo.
         Como cantores actuaron la Capilla Parroquial y el Orfeón Donostiarra.
         El traslado del féretro a la carroza mortuoria se llevó a cabo a hombros de miembros de las Sociedades Donosti Zarra, Euskal Billera y Sporti-Clai.
         La Banda Municipal acompañó a la comitiva, interpretando una marcha fúnebre.

La Banda acompaña a la comitiva. Revista Novedades, 1913-04-27

La Banda acompaña a la comitiva. Revista Novedades, 1913-04-27

         Las cintas del féretro eran llevadas por el exalcalde Joaquín Lizasoain, gran amigo del finado, José Agote, presidente de la Unión Artesana, decana de las sociedades populares y de la que Sarriegui era socio, José Antonio Rezola, vocal de la Junta del Asilo Matía, de que era miembro Sarriegui, José Ramón Tellería, dueño de la farmacia en que falleció, Javier Peña y Goñi, presidente del Orfeón Donostiarra, y Primitivo Gorostidi, presidente del Colegio de Corredores.
         La presidencia del duelo la constituían el alcalde , los Srs. Inchausti y Gabarain, sobrinos del finado, y varios señores sacerdotes.
         Seguían a continuación el Orfeón Donostiarra, con su director Sr. Esnaola, luciendo la escarapela y boina roja, y una interminable comitiva, en que tenían honrosa representación todas las clases sociales de la ciudad.
         Cerraba la marcha la carroza fúnebre en que se habían depositado cinco magníficas coronas, dedicadas a la memoria del finado por sus hermanas y sobrinos la primera y por el Orfeón Donostiarra y las sociedades Unión Artesana, Sporti-Clai y Euskal-Billera las demás.
La comitiva desfiló por las calles del Puyuelo, Mayor, Alameda, Hernani y Avenida de la Libertad, a las que concurrió numerosísimo público.
         En el puente de Santa Catalina despidióse la comitiva, continuando el féretro y duelo al cementerio de Polloe, donde recibió cristiana sepultura el cadáver del llorado compositor donostiarra.
         Las Sociedades populares adoptaron el acuerdo de suspender al año siguiente la tamborrada del día de San Sebastián, dedicando dicho día a rendir cariñoso homenaje a la memoria del inolvidable Sarriegui.
         La tamborrada se verificaría el domingo inmediato.
         A los pocos días del fallecimiento de Raimundo Sarriegui, la revista Euskal-Erria, nº 1080, 15 de mayo de 1913, publicó un monográfico, en el que participaron las principales plumas de la cultura vasca de aquellos tiempos.
         Abría la información un pequeño Editorial en euskera con el título Raimundo Sarriegui / Il zan 1913ko jorraillaren 23an. RIP.
         A continuación Adrián de Loyarte, director de la revista, escribía en castellano Con motivo de la muerte de Sarriegui, donde destacaba de modo emotivo el donostiarrismo de nuestro músico. Después venía un bloque titulado Raimundo Sarriegi-ri Oroipen samurra, que contenía breves escritos: Nere adiskide Raimundori de Victoriano Iraola, Oroituko gera beti zutzaz de José Zapirain Irastorza, Raimundo Sarriegi Jauna de Juan Ignacio Uranga, Sarriegi Maisua ¡ill da! de José Artola, Raimundo Sarriegui de Manuel Munoa, ¡Sarriegi gizagajua! de José Gamboa, Raimundo Sarriegi zanari de Rosario Artola, Sarriegi-ri de Manuel Uranga, Doñulari Maisu Sarriegi-ri de Juan Rafael Berrondo, ¡………! de Toribio Alzaga. A continuación J. Bengoechea se explayaba en cinco páginas y media, aportando datos muy jugosos en torno a Raimundo Sarriegui.
         Al acercarse el 20 de enero de 1914 se quiso cumplir el acuerdo de homenaje a Raimundo Sarriegui, que las Sociedades de recreo habían adoptado el 25 de abril de 1913, para cumplirlo en la próxima festividad de San Sebastián. (4)

Paso por el domicilio de Raimundo Sarriegui de la Banda Municipal seguida de un nutrido número de autoridades municipales y representantes de las sociedades donostiarras en el momento del  descubrimiento de la lápida conmemorativa

La Banda Municipal seguida de un nutrido número de autoridades municipales y representantes de las sociedades donostiarras en el momento del descubrimiento de la lápida conmemorativa en la calle Puyuelo nº 38. Revista Novedades, 1914-01-25


         Llegado este día, a las once de la mañana salió de la Casa Consistorial la comitiva formada por la Comisión de Fomento, representaciones de las Sociedades Unión Artesana, Club Náutico, Club Cantábrico, Real Aero Club, Euskal-Billera, Sporti-Clai, etc. El Orfeón Donostiarra con su estandarte cerraba la marcha.
         Llegados a la casa que habitó Sarriegui, la Banda Municipal tocó la Marcha de San Sebastián y a continuación se descubrió la lápida de mármol blanco, colocada en el muro con esta inscripción:

1838-1913
A
RAIMUNDO SARRIEGUI
INSPIRADO MAESTRO COMPOSITOR
DE AIRES POPULARES
LAS SOCIEDADES DE RECREO
20 ENERO 1914

        El Orfeón Donostiarra interpretó Illunabarra, partitura atribuída a Raimundo Sarriegui.
         A continuación se reunieron las Comisiones de las Sociedades de recreo en la Sociedad Euskal-Billera, que se hallaba situada frente a la casa de Sarriegui. Presididas por la que el Municipio había señalado para el acto, todos juntos suscribieron el diploma acreditativo de la placa descubierta, trabajado por el Sr. Mercader.
         Pedro Nerecán, presidente de la Comisión de Fomento, pronunció un elogioso discurso, ensalzando la memoria de Raimundo Sarriegui.
         Seguidamente entregó el diploma al sobrino predilecto de Sarriegui, Nazario Lasa, quien contestó dando las gracias por todo. (5)
         Después de nuevo la comitiva desfiló hasta la Casa Consistorial, donde se disolvió.
         Tras el fallecimiento de Sarriegui en el mismo año 1913 Ramón Guelbenzu publicó el siguiente poema:


ON RAIMUNDO SARRIEGUI

Naiz gizon batek egon bihar dun
bere poztazun betian,
orduan ditu zailtasun denak,
eriyotzakin batian;
urtietako lana egiñen
koraya zeukan atian…
Donosti zarrak egin nai ziyon,
chit amoriyo maitian…!
Zar baliyo du jakinduriyak ;
bada beretzat kaltian.

Koroi chiki bat ozpatzen dizut
koraya, lorez betia,
nola guk astu Donosti ontan
gure maisu “shar” maitia
ezin sinistu donostiarrak
arkitzen duten kaltia,
hola dan gure billera artetik
beste mundura joatia…
Jaun zerukuak iriki dizu
zeruetako atia.


         En 1931 el Ayuntamiento tomó el acuerdo de cambiar el nombre de la Plaza de las Escuelas por el de Plaza de Raimundo Sarriegui.
         En 1964 por iniciativa de las sociedades Amaikak-Bat y Eizteri Etxea con el apoyo de las demás sociedades y del Ayuntamiento se colocó en el extremo de la plaza de su nombre, que se junta con la calle Narrica, un busto suyo, realizado por José Lopetegui, popularmente conocido como Escayolas.
         En 1972 el mismo escultor colocó al lado de Sarriegui un tamborrero por encargo de la sociedad Unión Artesana. Hay que reconocer que ambas esculturas formaban un prosaico monumento al músico donostiarra.
         El año 2000 se quiso remodelar la Plaza de Sarriegui, el último espacio público de importancia que quedaba por regenerar en la Parte Vieja. Se presentaron diez proyectos y, realizado el escogido, se inauguró la nueva plaza el 18 de enero de 2002 a las doce del mediodía, centrando la atención en el nuevo monumento a Raimundo Sarriegui. Asistió mucho público, que se emocionó, cuando la Banda Municipal de Txistularis, acompañada por las tamborradas infantiles de Orixe, Kresala y Euskal Billera interpretaron la Marcha de San Sebastián, tras el Aurresku de honor. Terminada la interpretación de la Marcha y entre los aplausos del público, los mismos niños de las tamborradas hicieron una ofrenda floral a Raimundo Sarriegui. Las dos esculturas del monumento, busto y tamborrero, han sido trasladadas al extremo contrario, junto al edificio de la Brecha. Por fortuna han sido realizadas en bronce por el escultor Saturnino Gutiérrez Barriuso, que les ha dado un nivel artístico superior.

 


(1) – Este testamento manuscrito lo conserva en su domicilio de San Sebastián Luis Lasa Olmos, heredero de Sarriegui.
(2)Tras la edición de La historia desconocida de Raimundo Sarriegui escrita y editada por Imanol Muñoz en el Boletín de Estudios Históricos sobre San Sebastián, nº 39 del Instituto Dr. Camino, queda claro el nacimiento de Raimundo Sarriegui en el caserío Etxeberriene del barrio de Eguía.
(3) – Bengoechea, J. o. c. pág. 404.
(4) – X X. Colocación de una lápida en la casa de Sarriegui en rev. EUSKALERRIAREN ALDE tomo IV, pág. 51 (reimpr. de La Gran Enciclopedia Vasca, 1974)
(5) - Este diploma lo conserva Luis Lasa Olmos en su domicilio de San Sebastián.


 


ERESBIL

Archivo vasco de la música
Tel.: (34) 943-000868 • Fax: (34) 943-529706
E-mail: bulegoa@eresbil.eus