Inicio de la página

AYUDAS A LA ACCESIBILIDAD

RAIMUNDO SARRIEGUI

1838-1913


III

Infancia y adolescencia de Raimundo Sarriegui Echeverria

        A pesar de que desde 1818 la reconstrucción de San Sebastián adquirió un buen ritmo, hay que pensar que todavía permanecieron muchos solares, limpios ya de escombros y de barracones, a la espera de recibir las nuevas viviendas.

         ¿En cuál de las renovadas calles nació Raimundo Sarriegui?
         La partida de bautismo no señala su domicilio, pero, al ser inscrito en los libros de la Parroquia de San Vicente, queda patente que no nació en la calle del Puyuelo, 38, 3º, que pertenecía a la Parroquia de Santa María. Tal vez se mudó a esta vivienda (hoy calle Fermín Calbetón) con motivo de su compromiso matrimonial. En este domicilio vivió hasta su fallecimiento. En su muro exterior se colocó en 1914 la lápida-homenaje de las sociedades populares. Queda por tanto entre interrogantes en qué casa nació.
         En el 4º número del testamento de Sarriegui (1) puede verse que él era dueño de los pisos 2º y 3º de la casa nº 6 de la calle del Puyuelo. Es más que probable que Raimundo Sarriegui hubiese nacido en alguno de estos pisos, situados en el distrito de la parroquia de San Vicente y que luego él los heredó de su padre.
Raimundo Sarriegui tuvo cuatro hermanos mayores que él: Francisco Joaquín Cesareo, nacido el 25 de febrero de 1829.
         María Antonia Josefa, nacida el 14 de junio de 1830.
         Ramón María, nacido el 4 de setiembre de 1832. Falleció antes de cumplir los 5 años.
         José Mª Ramón Casimiro, nacido el 4 de marzo de 1834.
         Raimundo Sarriegui nació el día 15 de marzo de 1838.
        En los calendarios litúrgicos antiguos en ese día se conmemoraba a San Raimundo de Fitero. Por esta razón a nuestro músico le impusieron el nombre de Raimundo.
        Registrados los libros de bautizos de la Parroquia de San Vicente, su partida dice así:
Día 15 de Marzo de mil ochocientos treinta y ocho: yo el infrascrito Vicario interino de la Iglesia parroquial de Sn. Vicente de esta Ciudad bauticé un niño q. digeron aber nacido a la madrugada del mismo día, hijo legítimo de Francisco de Sarriegui y Josefa Antonia de Echeverria, naturales y parroquianos de esta ciudad. Se le puso por nombre Raimundo: Abuelos paternos Martín Antonio y María Josefa de Arrieta, naturales de esta, ya difuntos: maternos José Agustín de Echeverría y Joaquina de Estibariz, naturales de la misma. Fue madrina Eusebia Brunet natural y parroquiana de esta a quien adbertí la cognación espiritual y obligaciones y firmé Dn. José Manuel de Ostolaza. (2)
        Como puede observarse por el contenido de esta partida, todos los familiares citados, incluída la madrina de apellido gascón, eran donostiarras, lo que da a entender el circuito limitado de amistades que se daba en esta familia.
        Cuando se propone la figura de Raimundo Sarriegui Echeverría como típico donostiarra, queda la afirmación corroborada por el donostiarrismo de toda su ascendencia.
Pero recordemos que el apellido Sarriegui, que en euskera da a entender lugar de espesura, está localizado en siglos anteriores por los heraldistas en Beasain, Ataun y en el siglo XIX en Bilbao.
Raimundo tuvo dos hermanas menores: Mª Pilar, nacida en 1840 y Aurea, nacida en 1845. Casadas ambas, tuvieron varios hijos, a quienes Raimundo profesaría un gran cariño, como sobrinos muy queridos, especialmente a Nazario Lasa Sarriegui, hijo de Aurea, instituída en el testamento de Raimundo Sarriegui su heredera universal.
        El nacimiento de Raimundo Sarriegui tuvo lugar durante la primera carlistada.
Sus padres, Francisco y Josefa Antonia, no eran músicos, ni conocían una nota musical. Pero con el crecimiento y desarrollo de su hijo, sí captaron en él una voz apreciable, que podía ser de interés para el maestro de capilla José Juan Santesteban, que mostraba interés por reclutar niños cantores.
        Aceptado como tal, Raimundo Sarriegui fue educándose en las tradiciones musicales religiosas donostiarras. Con la muda de la voz se convirtió en un tenor de voz poderosa. En enero de 1882 fue nombrado tenor de la capilla de San Vicente, penetrando así con mayor madurez en el sentido de las fiestas religiosas. (3)
        Por la educación de sus padres y por su participación frecuente como cantor en los actos litúrgicos de las parroquias de Santa María y San Vicente, Sarriegui mantuvo toda su vida un elegante y devoto estilo de creyente cristiano.
        Como hemos indicado más arriba Raimundo Sarriegui hizo sus primeros estudios en las Escuelas Públicas, situadas desde 1829 en la actual Plaza de Sarriegui y que antiguamente se llamaba de la Iguera y por entonces recibió el nombre de Plazuela de las Escuelas.
El 12 de enero de 1840 se inauguró la Escuela Oficial de Comercio, para que la población tuviera preparación en los ramos de Comercio, Industria y Náutica. Sarriegui ampliaría aquí sus estudios.
        Pero antes Raimundo vivió una infancia callejera, que fue absorbiendo las costumbres donostiarras. En la práctica no salió del circuito de las murallas, donde todo era muy familiar, donde todos se conocían.
        Sus estrechas calles tenían un perfume medieval y en ellas eran clásicos los hornos de hacer el pan, los toneleros, herreros y carpinteros para el muelle, tabernas, sidrerías, etc.
Raimundo Sarriegui participó como cantor en las comparsas y fiestas más diversas, puesto que Santesteban contaba con él siempre que le requerían algún grupo de cantores.
         El 22 de junio de 1858 cantó en la Inauguración del Ferrocarril del Norte, interpretando un zortcico de José Juan Santesteban, cuyo texto euskérico decía:

 

Arrituric desagun
erabat aitortu
guizonac gaur duela
gucia garaitu.
Cer eguin al dezaquen
españolac beti
urez eta legorrez
noiz ez da icusi.
Elcano ta Oquendo
ez esan besteric
oyec cituen ondo
munduac miretsi.

 
         En 1863 también intervino en la fiesta del Derribo de las Murallas, cantando el Himno escrito por el mismo compositor, cuyo texto castellano de Ramón Fernández de Garayalde decía así:

Brilla el iris al fin en tu cielo
blanca Easo, cautiva paloma.
Ya tu negra prisión se desploma,
libre ya vas el vuelo a tender…

 
        De esta forma su experiencia de música de himnos y comparsas fue ilustrando su cerebro desde su infancia.
        También aprovechaba para estar presente, dado su espíritu inquieto, en cualquier otro acto popular de las estrechas calles de la ciudad.
Conocía muy bien la garita del centinela en la subida al Castillo, que no dejaba acercarse a la fortaleza.
        Sabía que las puertas de la muralla se abrían por la mañana tras el rezo del Angelus.
Pero conocía mejor el cierre de la puerta de la muralla cada atardecer con la presencia del alcalde, un militar de graduación importante y los soldados y músicos de turno, que creaban un espectáculo atractivo, especialmente para niños. 


(1) Véase el Testamento en el Capítulo VIII.
Tras la edición de La historia desconocida de Raimundo Sarriegui escrita y editada por Imanol Muñoz en el Boletín de Estudios Históricos sobre San Sebastián, nº 39 del Instituto Dr. Camino, queda claro el nacimiento de Raimundo Sarriegui en el caserío Etxeberriene del barrio de Eguía.
(2) Libro de bautizos, libro 11, fol. 65 (Archivo Diocesano de Gipuzkoa).
(3) X X: Diario El Urumea, 9 enero 1882.

 


ERESBIL

Archivo vasco de la música
Tel.: (34) 943-000868 • Fax: (34) 943-529706
E-mail: bulegoa@eresbil.eus